Educar con autoridad-2

Seguimos hablando de errores que debilitan nuestra autoridad:

6.- Los límites y normas varían según nuestro humor, de la prisa que tengamos...: y esto no debe ser así porque entonces nuestros hijos nunca sabrán lo que está bien y lo que está mal.
          Si hoy están prohibidas las golosinas, mañana también; si hoy no podemos saltar por los sillones, mañana tampoco...
          A veces es difícil llevar esto a cabo, nos cansamos de decir " no, no y no", por lo que es muy importante que los padres estén de acuerdo en las normas que vamos a introducir en casa y que siempre sean las mismas.

7.- Gritar: ¡Puff, qué difícil! Todos hemos perdido alguna vez la paciencia, pero debemos evitar que esta situación se repita muchas veces.
           En la consulta siempre digo que "cuando subimos el tono de voz unos decibelios,hemos perdido la batalla"
            Del grito pasamos al insulto lo que supone un abuso de nuestra fuerza y sólo sirve para que nuestro hijo tenga la autoestima por los suelos.

8.- Criticarles: podemos criticar su conducta, pero no a ellos; si se ensucia al comer, tenemos que enseñarle a manejar los cubiertos y la servilleta, pero no le reñimos y le llamamos cochino; al fin y al cabo él está aprendiendo a comer.
          Es totalmente diferente decir: "Eres un desordenado" a "Esta habitación está muy desordenada, vamos a poner las cosas en su sitio".


La semana que viene os hablaré de cómo conseguir tener autoridad sobre nuestros hijos.