El 19 de mayo leí la siguiente noticia:" Los casos de padres maltratados por sus hijos aumentan un 51% en Aragón".
Aunque se trate de un nº pequeño de casos en cifras absolutas, lo que realmente preocupa es que el número haya aumentado.
¿Cómo es posible, pienso, cuando veo a mi hijito precioso dormir en su cuna, que pueda convertirse en un maltratador? No, imposible. A mí no me va a tocar. Mi hijo "nunca hará eso"
Me imagino que los padres maltratados en la actualidad también pensarían igual.
Algunos estudios señalan que, aunque hay una pequeña parte de estos niños que se convierten en maltratadores por causas ajenas a su educación, el resto son el resultado de unos padres sobreprotectores, consentidores, que nunca dicen "NO" a su hijo, padres permisivos que conceden todos los caprichos a sus hijos.
Son niños sin límites ni normas claras, que imponen su voluntad sistemáticamente y consiguen todo por medio de rabietas y chantajes.
Entre todos tenemos que conseguir que este porcentaje baje a mínimos; y esto lo lograremos dando a nuestros hijos una buena educación y ejerciendo nuestra autoridad.
Hoy salió en un periódico de tirada nacional lo siguiente:
¿Puede haber educación sin autoridad?
Fernando Savater: "La autoridad es necesaria, la tiranía no"
Hegel decía:"Ser libre no es nada; llegar a ser libre es lo importante. Para llegar a ser libre hace falta autoridad" y autoridad viene de augeo: ayudar a crecer.
Me han pedido que escriba sobre los celos y de eso tratará mi próximo artículo.