Llegan a la consulta unos padres preocupados porque su niño es muy movido.
Muy movido = en casa no para: entra por toda las habitaciones, salta por los sillones, las camas, abre los armarios, toca los botones del vídeo...
Y cuando quieren conseguir que no toque eso o aquello, que no salte por las camas o corra por toda la casa, se pone a chillar, dar patadas, morder o pegar al que pilla más cerca, incluida la madre.
Desesperados, me preguntan ¿Qué podemos hacer? ¿Por dónde empezamos a parar a nuestro hijo?
Lo que no debemos hacer es empezar a prohibir todo a la vez: no saltar por las camas, ni por los sillones, no tocar botones...
Tendremos que ir poniendo límites poco a poco; escogeremos aquellos que tengamos muy claros y donde seamos capaces de no ceder.
La madre me dice que le molesta mucho que salte por encima de las camas porque las deshace; el padre, en cambio, no soporta que lo haga encima de los sillones.
Es un buen comienzo; no le prohibiremos correr por el pasillo, pero tiene que respetar el salón y los dormitorios y si no obedece...un minuto en la "silla de tiempo-fuera"
Éste va a ser el primer límite que van a poner a su hijo. Dentro de un par de semanas decidiremos nuestro segundo límite.
Podéis mandarme vuestros comentarios, así como poneros en contacto conmigo en:
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